sábado, 14 de julio de 2012

DE NUEVO NERÓN

Probablemente seré uno de esas pelmazas para muchos y muchas que ya no soportan, lo sé, pero...es lo que hay.
No puedo ni me dejan,  permanecer ajena a mi entorno, a las noticias, a las conversaciones en el parque de casa, a las conversaciones en la cola del supermercado, al vecino de turno, a los escasos comentarios en el trabajo, antes muchos y ahora practicamente ninguno ( por qué será?), a todo lo que en definitiva me rodea.
Y no puedo por menos dejar de llegar a una espantosa conclusión.
Nerón ha vuelto, viva Nerón!
No, no estoy loca, solo veo, miro, oigo y escucho, y lo que veo miro oigo escucho es que se está incendiando el país, la ciudadanía, los ánimos de la gente, y esto me huele muy mal, pero que muy mal.
Pero tranquilos, aún se incendiará más para que surja una nueva ciudad , un nuevo país, la que-el que Ellos quieren.
Y lo que resultará, afirmo, no es nada bueno.
No os quepa duda, aún se puede apretar mucho más.
De todo esto solo se puede extraer que el miedo, la inseguridad, la necesidad, la falta de lo necesario, la falta de formación humana y política como animales políticos que somos, aunque algunos quieran negarlo, de todo esto digo solo se obtiene miseria, a mayor miseria mayor protesta y por ende mayor represión, y así continua un círculo sin fin.
Así todos acabaran, acabaremos diciendo, "salvese quien pueda"
Qué pena.

domingo, 8 de julio de 2012

MI PRIMER RECUERDO DE MI MÁS PEQUEÑOS PEQUEÑOS AÑOS..

En la cama de mi madre jugando con ella, (la recuerdo casi siempre enferma, o hipocondriaca, pero siempre mala) sobre una colcha de un  azul intenso con una especie de bordado en tonos dorados, supongo que eran hilos que parecían de oro, y con flecos en los bordes. Yo aún llevaba chupeta, y lo recuerdo bien porque jugando con ella le hice daño en la cara y me gritó. Me asusté mucho.
Recuerdo mis extrañas palabras de lenguaje (hoy dirían que bebé) y que nadie podía entender salvo mi madre y mi hermana diez años mayor que yo: "monsonsa" por vergüenza, "amongo lalito" por me pongo el vestido. Y otras menos peregrinas, como "pícula" por película, y en mi ahora descubierta dislexia "mánica" por máquina, "rejló" por reloj, y como, seguramente por imitación, cuando me vestía intentando ponerme un jersey decía "mamá que no me cabe el cabezón".
En aquellos tiempos, la necesidad como hoy de hacer cosas para la casa fuera de la casa, no impedían que se dejara a un niño pequeño solo en casa, es cierto que yo entonces y creo que como ahora, era una cagueta de mucho cuidado y no me movía de dónde me dejaban,  en cama, o dónde fuera, sólo un día abrí la puerta y era una anciana que me pidió un vaso de agua, siempre me he preguntado quien sería esa anciana y porqué fue a parar a mí esa petición que concedí sin pensar más.

Uno de esos días que me quedé sola en la cama, cuando desperté descubrí en el techo un globo de gas, me fascinaban, y he ahí mi primera derrota y pérdida, salí con él toda contenta a la terraza y se me escapó. Una vecina del piso superior intentó cogerlo, pero fue imposible. Me quedé mirando al cielo como se alejaba sin llorar pero con una tristeza enorme.
En aquella época, en otra terraza lavadero de la casa que daba a un pequeño patio de luces en  el que había un colegio, tenía frente a mi y de nuevo en el piso superior, una ventana por la que siempre asomaba un abuelo al que nunca conocí de cerca pero que yo quería  y eso tenía su explicación: me llamaba y me decía mira! y me tiraba a la terraza un caramelo.
Era como una fotografía que me hubiera gustado hacer, veo ahora mismo esa ventana y su cara.
Desde el colegio subía siempre un olor a pupitre, lápices, goma de borrar que me gustaba, y el sonido de los chiquillos y un profesor a la más vieja y fea usanza, con la  mano larga y voz de ordeno y mando porque yo lo valgo.

Esas dos terrazas eran el eje de mi infancia, iba de una a otra y me encanaba saltarlas, aún no sé como no me maté porque hacía verdaderas barbaridades (un ángel de la guarda???).
Recuerdo un día subida a la silla de la cocina mirando por esa ventana, fuera llovía, y yo tenía una tristeza infinita e injusta en una niña/o, tenía ganas de llorar, estaba sola. De pronto se abrió la puerta de casa y entraron mi madre y mi hermana, me felicitaban y traían algo, no recuerdo pero supongo que era un regalo por mi séptimo cumpleaños.
 Era el 13 de septiembre de 1967.
Ha llovido mucho desde entonces.

DOÑA LOLA (GENTE IMPORTANTE)




Doña Lola fue la única maestra que recuerdo con cariño en el colegio de Las graduadas del Carmen en Murcia.
Era una mujer de edad madura, soltera y de gesto adusto con unas gafas de miopía extrema y antiestéticas.
Vestía siempre con un sobro traje de chaqueta, colores oscuros y pata de gallo, la recuerdo con su pelo de mujer mayor y permanentado.
Solo la vi sonreír conmigo. A mi literalmente en un principio me acojonaba, (no más que la cubana que debió huir de Castro y nos atizaba con una vara de madera si deshacíamos un poquito la linea de la fila para entrar a clase o nos pegaba el chicle en el cogote bajo la mata de pelo si nos pillaba con él).
En esos días recuerdo una compañera que siempre llevaba buenos bocadillos para el recreo y  confieso que en alguna ocasión intenté quitárselo porque me daba envidia y mi madre no me los hacia.
Una de las tareas que nos encomendaba la maestra era por decisión de ella y a modo de premio,  escribir en el diario del curso con una letra lo más inmaculada posible y sobre lo que se hubiera estudiado durante la semana. Para mi ego infantil me solía escoger bastantes veces.
Yo era una cría que a veces tenía sus travesuras como todas,de hecho recuerdo (me sacaba bastante a la pizarra) que un día junto con contras tras su mesa ,  yo le sacaba la lengua a una compañera de pupitre. Estábamos leyendo en voz alta, y no sé por qué, de pronto, alzó su mano y me acarició la cara.
Me dio un susto tremendo porque pensé que me iba a dar un tortazo a modo de castigo pero cuando sentí su caricia me dieron unos remordimientos enormes, no me la merecía.
Como a todas me acompañó a la confirmación , en la que por cierto dí un berrinche a mi madre que me había cosido un vestido nuevo y yo por el frío en la iglesia no me quité el abrigo, de modo que no lucia aquel vestido verde que aún recuerdo.
Yo sabía que Doña Lola me quería , y yo a ella, pero aún no sé por qué.
Me pregunto si algún familiar se acordará de ella como yo me vengo acordando desde entonces

martes, 26 de junio de 2012

DE VUELTA...Y LO IMPORTANTE



Pasaron las dos semanas de vacaciones en un pequeña casita rural, de las de verdad.
Digo de las de verdad porque nosotros, mi familia y yo somos "de barrio", como decimos, de paladar proletario, con sus lentejas, sopas de ajo, huevos fritos, y por tanto no nos cabe en nuestros esquemas meternos en una casa bien que emule lo rural.
Todas las necesidades en poquito espacio, pero sin lujos, una chimenea de las de verdad, piedras por dentro en sus paredes de verdad, no de Leroy Merlin, y una sensación de paz enorme, salvo cuando mis huesos chillaban de dolor que ha sido casi todo el tiempo, pero no ha sido lo importante.
Lo importante ha sido no tener cobertura para el móvil, ni para estos menesteres blogueros, no ha sido no ir a trabajar.
Lo importante antes que nada ha sido conocer a una gente encantadora, enamorarme maternalmente de una niña dulcisima de 10 años, Angela, (esto va por ti), conocer a una madre con la cabeza bien amueblada, con disciplina, pero dando libertad, con cuidado de sus hijos pero no ñoñería, joven pero madura.
Lo importante ha sido que mi perra se ha llevado bien con otra perra y pese a lo posesiva que es como todo bicho viviente, incluso la ha dejado pasar a "su casa" junto a "su pienso".
Lo importante ha sido sentirme muy muy muy pequeña atravesando el desfiladero de La hermida en los picos de Europa, tanto que daba vértigo no ya mirar hacia abajo, sino elevar mi pequeña cabeza hacia sus majestuosos e impresionantes picos.
Lo importante ha sido que paseando,  una anciana que salia de su casuca y tenía un banquito en su puerta nos lo ofreció para sentarnos.
Lo importante es que he aprovechado para darle más vueltas aún a mi cabeza, porque aunque he pasado de los medios de información-persuasión, he estado al tanto de lo que pasaba en  el mundo y lo que le sucedía a mi prima Santa Riesgo.
Yo por mi cuenta, con mis cortas luces he leído y leído, y me he reafirmado en muchos de mis pensamientos, y he visto luz y claridad.
Tengo que contar que inicié mi lectura vacacional con una novela, La raíz rota de Arturo Barea y se desarrolla en el Madrid del 49, fue su última novela, autobiográfica, y a mi me ha roto el alma, pero también fortalecido.
A continuación acometí la tarea de leer a Vicenç Navarro y "El subdesarrollo social de España, causas y consecuencias". Me ha resultado aplastatemente convincente y hago mío su ruego, por favor, por favor, LEEDLO!
Y ahora, sí ya lo sé, llamadme desfasada, antigua, retablo, ilusa, todo lo que queráis, pero si se lee D Quijote sublime él, la Biblia, Tolstoi, etc etc etc , tan antiguos y tan ensalzados, ¿por qué no leer un clásico como Bakunin?
Él está haciendo que me reconcilie con algún genero humano, y amenazo con dar la tabarra a costa de él y otros como él.
Lo cierto es lo importante ha sido nada importante....

viernes, 8 de junio de 2012

YO CONFIESO

Me doy fuertes golpes de pecho, contrita, porque
he dedicado todo este tiempo de mi vida adulta, Sí,
Pasado mucho, pero que muuuuucho y más aún de la raya. No uno, ni diez ni veinte sino
treinta lineas divisorías y más mucho más.
Pueblos del mundo mucho más severos que yo sobreviven practicamente sin nada.

Ruego el perdón de mis pecados, por culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa
Señor de los cielos blancos de Mercadona, perdoname, perdona a tus deudores como nosotros les perdonamos, no nos dejes caer en la tentación NO! no nos dejes, libranos del mal deseo de hacer 6 viajes más durante mi vida laboral que ahora está en 27 años.
No permitas que me gaste 8 euros y medio en tintarme el pelo en casa.
No permitas que en verano mi churri y yo tomemos junto a nuestra perra dos cervecitas al fresco de la Av del puerto con unos cacaos por 3 euros, porque aunque en todo el verano hagamos eso 4 veces, eso es pasarse ya 2 pueblos.
No permitas NO! que compremos libros de bolsillo, anatema! nos pueden informar, pero Señor del mundo blanco de Mercadona, nos gusta leer, eso ya de por sí se pasa 15 pueblos, es nuestra gasto más exagerado, ah si! el ordenador desde el que me confieso y mi churri estudia cuando sale del trabajo Historia del arte por placer, Señor que estás en los cielos blancos de Mercadona...
Y que por favor, de verdad, no me haré gafas nuevas progresivas, es que son setecientos y pico euros y oye con la lupa se lee muy pero que muy requetebien.
Prometo seguir pagando un alquiler que se lleva más de la mitad de un sueldo, sí, ya se que es un derecho humano, pero uf, desear que no me echen a la calle eso es pasarse otros 5 pueblos.
Vd y su corte celestial no se preocupen de verdad, que yo comprendo su urgente y perentoria necesidad de hacernos comprender que no hay nada como un zulo sin luz ni aseos y en el que se trabaje cada 24 horas produciendo muuuuucho pero mucho eh! y tos apretujaicos como sardinas en lata, es el modelo a seguir y además con un plato de sopa marca blanca y hato para no andar desnudos, no necesitamos más
Dicho todo lo cual
http://www.goear.com/listen/bc371bf/wolfgang-amadeus-mozart-introutius-requiem-wolfgang-amadeus-mozart

Amén

sábado, 19 de mayo de 2012

Soñé

Anoche con la casa de mi madre.
Estaba en el comedor propio de los años 50, esos aparadores con cajones en el centro , armarios a los lados y un gran espejo de lado a lado, en el que yo me miraba y me hablaba cuando apenas subía un palmo del suelo, y gesticulaba mucho señalando a la que tenía enfrente.
 Decía mi madre que me subía haciendo uso de los tiradores de los cajones a modo de escalera, aún lo recuerdo vagamente.
Igual que recuerdo vagamente como me colgaba del borde la mesa de dicho comedor balanceandome como un mono hacia adelante y detrás.
Esa mesa que dejé marcada con los tornillos del corsé ortopédico que llevé durante 3 años y medio muy largos, y que hizo de mesa de estudio, arrodillada sobre un cojín para que los ojos me quedaran a la altura del tablero y poder leer y escribir. Cuando me cansaba de esa posición, me ponía de pie con mis inocentes 14 años, me inclinaba apoyando el cuerpo sobre el borde y la barra artonillada de ese corsé desde la ingles hasta la barbilla producían marcas que nunca se quitaron. Me sentía culpable de romper la mesa, pero así medio acostada y rígida podía seguir estudiando.
El caso es que me vi en sueños ante ese espejo, probándome pelucas porque tenía cancer y había que comenzar la quimio, ya sabía que me quedaría sin pelo, pero mi afán de no parecer muy fea y enferma me llevaba a buscar lo que me haría falta.
Por el espejo veía a mi padre sentado, observandome en silencio, como alejado pero presente, y yo sabía que estaba muerto pero que me miraba, y aún muerto lo vi sano, con sus dos piernas, silente como siempre.
Las pelucas eran de diferentes colores, probaba modos de llevar el flequillo y le decía a Joaquín, esto se acaba nene, ya sabes que durante un par de años tres estaremos visitando médicos y después nada...que pena, no te voy a ver mas.

MERECE LA PENA

http://www.goear.com/listen/045e2c5/gracias-a-la-vida-merecedes-sosa

He de reconocer que en medio de todo soy feliz.
Alternativamente feliz, indignada (vamos de mala leche), estupefacta, ojiplatica ( diría mi sobrino). Íntimamente regocijada (no vayáis por otros derroteros que de alemanitas no quiera nada).
Pero.... pese a quien pese feliz.
 Tal vez solo sea la química con la que me dopo cada mañana. Pero no.
Sé que aunque me ayude, este tipo de felicidad no me la da la pastilla prescrita por el neuropsico...
La felicidad me llega con el paso de una situación de estatismo, miedo, y no saber qué hacer, de desear solo cerrar los ojos y no querer abrirlos más, a comprobar que es cierto , que hay dos caras de la moneda, y que de la más fea se puede extraer lo mejor, que es mejor aún que lo bueno. Porque lo fácil no es fantástico.
Que es cierto que  de toda crisis espiritual, económica, amorosa, del tipo que sea sale algo mejor aún que lo anterior.
La felicidad me llega de conocer gente estupenda, inteligente, buena.
La felicidad me llega como esta noche cuando un perro rescatado de la perrera por un chico tatuado, con pinta medio famélica (el chico) y pelos de punta, me mira con unos ojos que me han taladrado el cerebro y el alma. Porque su mirada me decía !joé que susto, tenía miedo cuando te he visto, pero ahora comprendo que no me vas a hacer daño, verdad?!
La felicidad me llega de mis lecturas.
La felicidad me llega de rescate de mi pasado conciliándome con él, amando en pasado y recuperando la memoria que en realidad nunca perdí.
La felicidad me llega de las noches sin televisión hablando con mi hombre (no en sentido posesivo) de lo humano y lo divino y lo banal.
La felicidad me llega de ver actitudes solidarias, tremendamente humanas.
La felicidad me llega por comprender que ya no hay miedo, es decir sí que lo hay pero no se puede hacer caso, no me ni a vencer ni a convencer:No se puede permanecer quieto, más aún cuando se tiene la total certeza y tranquilidad de haga lo que haga, tan solo el color de mi pelo o mi estatura mañana puede ser objeto de ira y/o rechazo: ¿Cómo reconocer cuando vas a estar en el lado contrario o peligroso aunque no hagas nada?.
Soy una mujer buena, lo sé, yo no pretendo hacer daño a nadie, lo que haya de llegar llegará y aquí estaré.
Que es lo peor? Morir?, no puedo hacer nada al respecto, solo desear que sea en brazos de quien amo, y eso solo sucede en el mejor de tus sueños-deseos.
La felicidad me llega a través del conocimiento y eso es maravilloso